La Laguna recupera la historia y secretos de la antigua cárcel de la ciudad

Se trata del recinto carcelario más antiguo de la isla que se conserva en pie

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La concejala de Patrimonio Histórico, Elvira Jorge, el catedrático en arqueología Antonio Tejera (izquierda) y el arqueólogo responsable de los trabajos, Sergio Pou.
La concejala de Patrimonio Histórico, Elvira Jorge, el catedrático en arqueología Antonio Tejera (izquierda) y el arqueólogo responsable de los trabajos, Sergio Pou.

El Ayuntamiento de La Laguna ha presentado este miércoles los resultados obtenidos durante la primera fase de la intervención arqueológica en el inmueble de la antigua cárcel de la ciudad, situada en el patio interior de la Casa del Corregidor.

La concejala de Patrimonio Histórico, Elvira Jorge, el catedrático en arqueología Antonio Tejera, y el arqueólogo responsable de los trabajos, Sergio Pou, han ofrecido una rueda de prensa para exponer las primeras conclusiones de esta intervención que ha contado con el respaldo de la dirección general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias. 

Elvira Jorge recordó que ningún “grupo de gobierno anterior se había ocupado de este inmueble, que estaba haciendo las funciones de almacén. Ha existido un maltrato institucional respecto a este inmueble y se trataba de recuperarlo, por lo que empezamos a trabajar en el proyecto desde el año 2021”. Para la edil, el rescate de estas dependencias eran un objetivo prioritario dentro de su área, puesto que “es seguramente el edificio carcelario más antiguo de la isla que se conserva en pie, y uno de los edificios más antiguos de La Laguna”. 

La responsable de Patrimonio Histórico explicó que, una vez planteado el proyecto, “solicitamos el asesoramiento de Antonio Tejera, que elaboró un informe preliminar para conocer su importancia histórica y arquitectónica”, y quiso agradecer también el trabajo de todo el equipo implicado en el proyecto, además de a la directora general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, Nona Perera, “que facilitó el acuerdo para subvencionar el proyecto y poderlo ejecutar. 

El catedrático Antonio Tejera celebró la iniciativa de la Concejalía de Patrimonio Histórico, destacando que el objetivo de los trabajos es la recuperación y conservación de un edificio que se encontraba en estado de abandono y que tiene unas enormes posibilidades. “Se trata de recuperar una construcción emblemática, y que La Laguna tenga un elemento singular más”, aseguró. 

Como arqueólogo responsable del trabajo, Sergio Pou destacó la importancia de tener en cuenta y fijar una política patrimonial importante, no solo de continuidad de trabajos, sino de perspectivas respecto a este inmueble por lo que supone explicar la ciudad desde sus orígenes. Explicar La Laguna con un elemento arquitectónico fijado en el lugar en el que estuvo originariamente y hasta la actualidad, y que nos pueda relatar la historia de La Laguna especialmente cuando tuvo un mayor uso, en el Antiguo Régimen. 

El trabajo se ha desarrollado en distintas etapas, comenzando por el vaciado de la construcción, que en las últimas décadas sirvió sucesivamente de centralita telefónica y almacén, el uso de georradar en el suelo del interior de la cárcel y del patio contiguo, una fotogrametría del interior del edificio y el estudio documental sobre su historia arquitectónica, la vida en ella y su organización. 

Desde un punto de vista histórico, Pou expuso que la antigua cárcel “empezó a construirse en 1511 o 1512, pero un incendio en el año 1526 lo arruinó todo, incluyendo las casas consistoriales de alrededor. Se reconstruyó de nuevo, pero hubo otro incendio más en esa zona 1538 que volvió a afectar a los inmuebles, menos este edificio como así atestiguan los documentos, por lo que probablemente la cárcel es de 1535 o 1536” 

Actualmente la cárcel se ubica en uno de los patios interiores del Ayuntamiento, si bien en origen es muy probable que fuera un edificio exento. Se calcula que el inmueble pudo tener funciones carcelarias hasta finales de la década de los 60 o principios de los 70 del pasado siglo. A partir de las anomalías detectadas en el suelo, realizado con loza ‘chasnera’, es muy probable que exista una cámara subterránea que hiciera las veces de calabozo o aljibe, si bien serán necesarios nuevos estudios.  

El arqueólogo abogó por continuar avanzando en fases posteriores en estas líneas de estudio, ya que “no estamos en el final de la investigación”, como la arqueología arquitectónica, un sondeo con boroscopio, un catálogo de grafitis, ahondar en el análisis documental y la elaboración de un estudio de memoria histórica, además de abrirse posibilidades en el plano patrimonial, turístico y educativo. La concejala Elvira Jorge manifestó la voluntad del grupo de Gobierno de seguir trabajando en este sentido.